“Tenemos reunión el lunes ya para poder ver todos los programas y demás, y ya se incorpora Laura”, adelantó la jefa del Ejecutivo durante una de sus habituales conferencias de prensa la semana pasada.
Castillo deberá, esencialmente, dar “continuidad al buen trabajo que hizo (la anterior titular) Citlalli (Hernández) al frente de la Secretaría, e Ingrid (Gómez) como encargada del despacho”, y proseguir con los programas impulsados desde esa institución.
El 16 de junio, Sheinbaum anunció que, una vez terminadas sus labores como presidenta del Senado, Castillo se incorporaría a la administración como secretaria de las Mujeres.
Hernández renunció al cargo en abril para pasar a apoyar al gobernante partido Morena en la coordinación del proceso de alianzas hacia las elecciones de junio del próximo año, en la cual los mexicanos renovarán la Cámara de Diputados y elegirán 17 gubernaturas, así como otros puestos.
Con frases como “Es tiempo de mujeres”, la presidenta Sheinbaum colocó desde su campaña electoral la defensa de los derechos de las féminas como una de las prioridades y, una vez en el cargo, asumido el 1 de octubre de 2024, concretó esa voluntad en múltiples acciones.
El 15 de noviembre de ese año rubricó el decreto constitucional que establece la igualdad sustantiva y protección de las mujeres, así como la erradicación de la brecha salarial por razones de género, el cual sirvió de marco a cambios en siete leyes secundarias para beneficio de ellas.
Un poco después, el 1 de enero de 2025, la Secretaría de las Mujeres entró en funciones en México con el mandato de atender asuntos como la igualdad sustantiva, perspectiva de género y prevención y erradicación de las violencias contra las féminas.
Entre las acciones, sobresalen igualmente la difusión de la Cartilla de los Derechos de las Mujeres; la construcción de Centros Libre, dirigidos a promover la autonomía y los derechos de ellas, y la puesta en marcha de una red de abogadas en defensa de las féminas.
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