«Misión cumplida: la nave de carga Progress MS-33 se retiró de la órbita, y los elementos de la estructura que no se quemaron han caído en un área no navegable del océano Pacífico», indicó la entidad este martes en su canal de Max.
La Progress, tras permanecer atracada en la Estación Espacial Internacional (EEI) desde el pasado 24 de marzo, se desacopló este lunes para su vuelo de retorno a la Tierra y a las 21:27 (hora de Moscú), encendió sus motores para frenar, entró en las capas densa de la atmósfera y se destruyó de forma controlada.
«Progress MS-33 transportó a la EEI más de 800 kilogramos de combustible, 420 de agua, y 50 de oxígeno, así como raciones de alimentos para los tripulantes y equipos científicos, en particular aparatos para estudiar las erupciones solares», consignó Roscosmos.
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