En una publicación difundida este martes, Pezeshkian aseguró que la nación persa mantuvo una política orientada a preservar la seguridad regional y proteger los intereses de su población.
El mandatario señaló que su país respondió a los ataques dirigidos contra su territorio y afirmó que continuará haciéndolo “con determinación y resolución hasta que los agresores se arrepientan por completo”.
Añadió que seguirán defendiendo los derechos del pueblo iraní frente a cualquier ofensiva.
La actual escalada comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, que respondió con acciones contra Tel Aviv y objetivos estadounidenses en varios países de la región.
Posteriormente se alcanzó un alto el fuego en abril, mientras Washington y Teherán firmaron en junio un memorando de entendimiento relacionado con la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
La aplicación de ese acuerdo quedó estancada por desacuerdos sobre las condiciones de seguridad y navegación en esa vía marítima estratégica.
Entre el 8 y el 24 de julio, Estados Unidos reanudó sus ataques contra Irán, mientras este último respondió con operaciones contra instalaciones y equipos militares estadounidenses desplegados en países de la región.
nmr/fm





