Aunque no se detectaron niveles anormales de radiación, el incidente expone la vulnerabilidad de una instalación que cumplirá 50 años en diciembre.
La empresa reconoció que el mismo reactor sufrió problemas en mayo, cuando una fuga de vapor obligó a detenerlo.
Diversos antecedentes y la antigüedad de la planta -con dos unidades ya en desmantelamiento- intensifican las dudas sobre la seguridad nuclear en Japón.
El apagado manual se produjo en la mañana de este viernes, tras una inspección que reveló el goteo.
Este caso se suma a una serie de fallos recientes que llaman la atención sobre la fiabilidad de los sistemas de contención y la capacidad de respuesta ante emergencias.
otf/msm













