La octava edición del denominado Guardián Cibernético se prolongará hasta el próximo 25 de septiembre de manera simultánea en Brasilia, Río de Janeiro, Manaos, Belém, Recife, São Paulo y Curitiba.
Su organización es responsabilidad del Comando de Defensa Cibernética del Ejército, en cooperación con la Marina y la Fuerza Aérea Brasileña, y reúne a más de mil 300 participantes de unas 300 organizaciones junto a representantes de otros 14 países.
Agencia Brasil divulgó que este entrenamiento integra a las Fuerzas Armadas con organismos gubernamentales, entidades reguladoras y operadores de infraestructuras consideradas estratégicas, entre ellas los sectores de abastecimiento de agua, energía, telecomunicaciones y sistema financiero.
Los participantes serán sometidos a escenarios simulados de ataques complejos y coordinados contra sistemas digitales similares a los utilizados por las entidades involucradas. El objetivo es evaluar la capacidad de respuesta y validar los planes de contingencia ante posibles incidentes.
Además, se pretende fortalecer la coordinación entre instituciones civiles y militares ante situaciones que puedan comprometer servicios esenciales.
Tales acciones, consideran sus promotores, permiten identificar procedimientos que requieren ajustes y comprobar mecanismos de comunicación y actuación conjunta.
A criterio del Ejército, la cibernética constituye uno de los tres sectores estratégicos contemplados en la Estrategia Nacional de Defensa.
Dicho ámbito comprende sistemas informatizados empleados en equipos como computadoras, radios y radares, además de vehículos de combate y sistemas de defensa antiaérea.
Brasilia funciona como sede principal del Guardián Cibernético y las otras seis ciudades mencionadas albergan actividades relacionadas con las particularidades de distintos sectores y regiones.
En São Paulo, por ejemplo, participan instituciones vinculadas con el sector industrial y en Recife el Centro de Informática acoge a uno de los polos del ejercicio, con participación de empresas, organismos públicos e instituciones académicas.
La edición de este año incorpora también actividades destinadas a fortalecer la preparación técnica y la gestión de crisis.
El Ejército definió el ejercicio como un mecanismo de preparación e integración entre instituciones civiles y militares y señaló que la cooperación resulta relevante para la seguridad y la soberanía nacional.
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