Según voceros del Gobierno de Ceuta, de momento no se han detectado movimientos considerables en los límites territoriales, ni tampoco en el lado, lo mismo en Melilla.
Furgones de la Policía Nacional y vehículos de la Guardia Civil, junto a un grupo numeroso de agentes del orden se mantienen vigilantes, ante la amenaza difundida en redes sociales de una avalancha similar a la del 30 y 31 de julio pasado, cuando traspasaron la frontera ceutí más de 72 mil migrantes irregulares.
Esperamos que se hayan adoptado las «medidas pertinentes» ante los llamamientos a más entradas masivas a Ceuta y Melilla para este miércoles, en coincidencia con las elecciones legislativas de Marruecos, comentaron voceros de asociaciones vecinales de ambas ciudades.
Ayer desde Nueva York, a donde asiste a la Asamblea General de la ONU, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señaló por primera vez directamente a Marruecos, tal vez por no haber asumido por completo sus responsabilidades, en referencia a lo ocurrido en Ceuta.
También, el canciller José Manuel Albares, repitió que está contacto permanente con su homólogo marroquí para reforzar la cooperación en torno a Ceuta y Melilla.
Según diversas fuentes, en redes sociales convocó a la gente a volver a la frontera de Ceuta, junto con la de Melilla, en razón de las elecciones legislativas en el país magrebí y una presunta desatención en los límites comunes por parte de Rabat.
De otra parte, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, responsable del mando único de la crisis en Ceuta, afirmó que desde el 10 de agosto hasta hoy, han retornado de forma voluntaria a Marruecos seis mil 791 migrantes.
Acerca de los menores sin protección que aún permanecen en Ceuta, Torres indicó que se fijan entre 500 y 700 menores, frente a los dos mil 300 ya filiados.
En cuanto a los adultos, hay además 318 casos expulsados por diversas razones y quedan más de 10 mil, en su inmensa mayoría sin derecho a asilo político.
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