El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, formalizó el tratado mediante el Decreto 13.126, publicado en el Diario Oficial de la Unión.
Agencia Brasil recordó que el convenio fue firmado en la ciudad de Río de Janeiro el 16 de septiembre de 2025, después de 14 rondas de negociaciones entre los dos bloques.
La EFTA está integrada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, países que no pertenecen a la Unión Europea, reúne unos 15 millones de habitantes y registra un Producto Interno Bruto (PIB) cercano a 1,4 mil millones de dólares.
Por su lado, el Mercosur agrupa a Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, mientras que Venezuela permanece suspendida como Estado parte.
Dicho acuerdo establece nuevas condiciones para el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre los dos bloques.
Entre sus disposiciones figuran reducciones o eliminaciones arancelarias, cuotas y otros tratamientos preferenciales para determinados productos, además de reglas de origen y mecanismos destinados a facilitar las operaciones comerciales.
También contempla la disminución de barreras técnicas y de requisitos sanitarios y fitosanitarios considerados innecesarios, así como procedimientos aduaneros más ágiles y mayor acceso a los mercados de compras gubernamentales.
De acuerdo con el Ministerio brasileño de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, el tratado abarca un mercado conjunto de unos 290 millones de consumidores y un PIB aproximado de 4,39 mil millones de dólares, tomando como referencia datos de 2024.
La aplicación para Brasil será gradual y desde el próximo 1 de octubre comenzarán a regir las preferencias comerciales con Islandia, mientras que con Noruega entrarán en vigor un mes después.
En los casos de Suiza y Liechtenstein todavía deben concluirse los procedimientos internos necesarios.
A criterio de la administración brasileña, el convenio puede ampliar las oportunidades para exportadores nacionales y contribuir a diversificar los destinos del comercio exterior.
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