“Nadie puede garantizar cómo viene el fenómeno de El Niño, ni cómo se va a comportar el clima”, declaró Blum este viernes durante una entrevista con el canal Teleamazonas al ser consultado sobre la posibilidad de cortes de electricidad.
El ministro aseguró que el Gobierno administrará el sistema eléctrico de manera responsable para mantener un suministro confiable, especialmente para los hogares y las actividades comerciales.
La situación energética ocurre mientras disminuye el nivel de agua del embalse de Mazar, uno de los principales reservorios utilizados para generar electricidad en Ecuador.
Ante la pregunta de si se descartan posibles cortes de electricidad, Blum respondió: “Vamos a manejarlo de la mejor manera”.
El Gobierno pidió a la población reducir el consumo de electricidad ante la situación del sistema energético, cuya generación depende en gran medida de las centrales hidroeléctricas.
“No es tiempo de partidos de indoor (espacios cerrados) en la noche, no es el momento de los conciertos o de los espectáculos”, afirmó Blum, quien también pidió moderar el uso del aire acondicionado en los hogares.
El Ejecutivo busca que el sector residencial reduzca en un 10 por ciento su consumo diario y prepara un mecanismo de incentivos para los hogares que disminuyan su demanda respecto al promedio de los meses anteriores.
Tales medidas de ahorro también alcanzan al sector industrial, con desconexiones programadas de empresas de alto y mediano voltaje para reducir la demanda nacional.
Las empresas de Alto Voltaje uno y dos cumplen actualmente una jornada semanal de desconexión y a ese grupo deberán incorporarse unas nueve mil empresas de mediano voltaje, principalmente de la Sierra.
Blum advirtió que las desconexiones podrían ampliarse a más de un día por semana si empeoran las condiciones climáticas, por lo que la situación será evaluada diariamente.
De “complicada y real”, el funcionario calificó la situación energética y señaló que el Gobierno espera una normalización de las precipitaciones entre noviembre y diciembre en la Amazonía, donde se encuentran varias de las principales centrales hidroeléctricas del país.
En 2024, Ecuador vivió apagones de hasta 14 horas diarias y aunque el Ejecutivo afirmó que adoptaría medidas para aumentar la generación térmica y evitar repetir una situación similar, este año la posibilidad de las interrupciones vuelven a estar sobre la mesa.
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