En conferencia de prensa, el ministro de Salud y Asistencia Social, Joaquín Barnoya, explicó primero que el valor de los fármacos significa un problema mundial, obviamente regional y lo tienen particularmente en el país.
Por definición existen algunos que van a seguir siendo caros, porque son innovadores y todavía están con patente protegida, y luego en los genéricos es cuando se espera que baje el precio, remarcó el funcionario.
Amplió que en esta administración pasaron de tener cuatro grandes farmacias a 18, mientras refirió sobre la infraestructura que va de una farmacia, desde el local, el personal, el abastecimiento, entre otras.
Barnoya aseguró que esta administración, después de muchos años, tomó cartas en el asunto y está haciendo lo que debe hacer.
El viceministro de Regulación, Edgar González, detalló, por su parte, que 78 de las farmacias Proam trabajan con socios como organizaciones no gubernamentales y hay 13 en la red hospitalaria.
El vicetitular recordó que en 2024 abrieron 26, el pasado año 40 y en el presente van por 24, con otras previstas en los próximos meses en Sacatepéquez, Jutiapa, Suchitepéquez, Totonicapán e Izabal.
Precisó que el objetivo del programa es llegar a tener la cobertura en todos los municipios de este territorio centroamericano.
Refirió un incremento del 80 por ciento del presupuesto de 2016 al actual, lo cual permite la operación de las 233.
De acuerdo con análisis, existen varios factores por los cuales los medicamentos en estas farmacias son más económicos, como que están ubicadas en edificaciones propiedad de la cartera de Salud, por lo cual no pagan alquiler.
Además, al ser medicamentos genéricos, su costo es menor; sin embargo, autoridades del organismo encargado aseguraron que “contienen los mismos componentes”.
Las normativas que rigen a Proam indican que los medicamentos se adquieren mediante contratos abiertos y otros mecanismos en la Ley de Compras y Contrataciones del Estado.
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