La medida, que según medios de prensa como Metrópoles y Brasil 247 recibió rechazo de empresas autorizadas, fue anunciada en São Paulo por el ministro de Hacienda, Dario Durigan, y tiene efecto inmediato.
De acuerdo con las informaciones, las plataformas podrán permanecer operativas hasta las 23:59 hora local del próximo 5 de octubre únicamente para permitir a los usuarios retirar los recursos depositados.
También, puntualizaron, el Gobierno prepara un proyecto de ley para tipificar como delito la explotación de apuestas en línea, con penas que podrían llegar a seis años de prisión.
A diferencia de la medida provisional, esa iniciativa requerirá aprobación del Congreso Nacional para entrar en vigor.
Dicha decisión supone un cambio en la política adoptada por el propio Ejecutivo en los últimos años, cuando Brasil estableció un marco regulatorio para las apuestas de cuota fija, creó mecanismos de fiscalización y autorizó empresas a operar legalmente en el territorio nacional.
Desde 2024 fueron concedidas 35 autorizaciones, por 30 millones de reales (5,8 millones de dólares) cada una, según datos citados por Brasil 247.
El Ministerio de Hacienda contabilizó, además, 85 empresas habilitadas para explotar apuestas de cuota fija en agosto pasado.
Por su parte, la Asociación Nacional de Juegos y Loterías, que representa a empresas del sector, anunció que acudirá a la Justicia para intentar revertir la prohibición.
La entidad cuestiona la interrupción de autorizaciones concedidas por cinco años y estudia reclamar compensaciones por las licencias e inversiones realizadas.
Antes del anuncio, Lula afirmó este viernes en un acto político en Recife, estado de Pernambuco, que pretendía acabar con las apuestas digitales en el gigante sudamericano.
Reiteró su rechazo a las denominadas bets y relacionó su expansión con el endeudamiento de las familias y los problemas derivados de la dependencia del juego.
Sostuvo que las plataformas de apuestas pueden comprometer los ingresos de las familias brasileñas.
Relató que la semana pasada conversó con ocho personas que, agregó, enfrentaron dificultades financieras relacionadas con las apuestas y mencionó casos de endeudamiento y situaciones de extrema gravedad vinculadas a tales prácticas.
También cuestionó la facilidad de acceso a esas plataformas mediante teléfonos celulares y apuntó que el modelo trasladó los juegos de apuestas al interior de los hogares y amplió su disponibilidad entre diferentes grupos de edades.
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