De acuerdo con el Ministerio de Salud, la edad, por sí sola, no constituye una limitación para la donación en vida.
El estado general de salud y las condiciones del órgano, agregó agencia Brasil, son los principales factores considerados por los equipos especializados.
Según expertos, un donante vivo puede entregar uno de sus riñones, parte del hígado, parte de la médula o parte de los pulmones, siempre que exista compatibilidad sanguínea y el procedimiento no represente un riesgo inaceptable para su salud.
Geraldo Freitas, médico nefrologista de la Unidad de Trasplantes del Hospital Universitario de Brasilia, explicó que la evaluación de las personas mayores tiende a ser todavía más rigurosa debido a la probabilidad superior de enfermedades asociadas al envejecimiento.
Hipertensión, diabetes y alteraciones de la función renal pueden aumentar los riesgos de una intervención o de vivir con un solo riñón, por lo que los especialistas analizan cada caso individualmente.
La evaluación incluye exámenes de sangre y orina, estudios de la función renal, pruebas de imagen y valoración cardiovascular.
También se consideran el estado general de salud, la expectativa de vida y la posibilidad de que el donante permanezca saludable después de la cirugía.
Freitas subrayó que una persona mayor no debe descartarse anticipadamente como posible donante.
Si presenta buenas condiciones de salud y los exámenes indican que puede someterse al procedimiento de manera segura, la edad no impide necesariamente la donación, recalcó.
Puso como ejemplo el caso de Arivaldo Sampaio, quien en 2023, a los 69 años, donó un riñón a su hijo, después de que este perdiera la función del único órgano que tenía y necesitara un trasplante.
Tal caso, aseguró dicho medio de prensa, adquiere relevancia durante Septiembre Verde, campaña destinada a concientizar sobre la donación de órganos.
Cifras oficiales precisan que en 2025, Brasil registró cuatro mil 335 donantes efectivos, equivalente a 20,3 por millón de habitantes, la mayor cifra registrada hasta entonces.
Sin embargo, añaden los datos, unas 49 mil 500 personas permanecen en la lista de espera para recibir un trasplante.
La legislación brasileña permite la donación en vida entre familiares de hasta cuarto grado y cónyuges sin autorización judicial.
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