Las precipitaciones, que superaron los 330 milímetros en tres días (de viernes a domingo), obligaron a evacuar a miles de personas y llevaron a declarar estado de catástrofe en los 50 distritos de esta capital.
El Departamento Meteorológico prevé lluvias moderadas a fuertes hasta este lunes, con riesgo de nuevas inundaciones.
Cientos de escuelas declararon imposible abrir sus puertas a inicios de esta semana, mientras continúan las labores de drenaje y asistencia en refugios temporales, también se suspendieron servicios de trenes y autobuses de larga distancia ante los daños de numerosas carreteras y otras infraestructuras.
Residentes en más de una provincia reportan agua hasta la cintura en zonas céntricas, comercios cerrados y escasez de productos básicos.
El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, ordenó medidas urgentes para atender a los damnificados, en tanto, la gobernación de Bangkok advirtió que drenar el agua podría tardar varios días, cuando las lluvias paren.
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