Para el Papa, hacerlo supone una profanación de lo sagrado y contradice la responsabilidad de las religiones de abrir caminos de encuentro, amistad y paz.
El diálogo no diluye las identidades, sino que permite reconocer al otro y construir juntos, subrayó el Sumo Pontífice en el foro “Religiones del mundo”, con representantes de todos los credos presentes en este país, en el Centro de Congresos Robert Schuman.
Por otro lado, el Santo Padre se refirió a la dignidad de toda persona, que, subrayó, no depende de su riqueza, origen, condición o vulnerabilidad.
León XIV sostuvo que la grandeza de una civilización se mide también por cómo protege la vida y acompaña a quienes más sufren, especialmente a los más frágiles.
Ante los líderes religiosos, reclamó, además, una responsabilidad compartida: ofrecer a las nuevas generaciones referentes sólidos y reconstruir una convivencia basada en el respeto, la fraternidad y la esperanza.
La reunión de dirigentes religiosos en el referido centro, antecedió a otro evento en esa misma instalación, en el que el Papa se reúne con máximos dirigentes de países de la Unión Europea.
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