Según señaló el funcionario, la medida es absurda e inaceptable y, al no fijarse un plazo de permanencia, podría derivar en un despliegue permanente.
El sistema, capaz de lanzar misiles Tomahawk, fue trasladado desde la base de Kanoya, en Kagoshima, tras ejercicios conjuntos de Estados Unidos y Japón.
La presencia de Typhon en Okinawa ha generado rechazo local y protestas de países vecinos, que consideran la instalación militar un factor de riesgo para la estabilidad regional. En la actualidad, la prefectura de Okinawa acoge aproximadamente el 75 por ciento de las instalaciones militares estadounidenses establecidas en esta nación asiática.
Durante décadas, los pobladores japoneses se han quejado de problemas como el ruido, la contaminación o diversos delitos cometidos por militares norteamericanos, entre ellos, una serie de casos de agresiones sexuales contra mujeres nacionales.
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