La situación se atribuye al humo procedente de incendios forestales en Sumatra y Kalimantan, Indonesia, transportado por los vientos del sureste.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Hídricos de Singapur advirtió que la exposición prolongada a partículas finas PM2.5 puede provocar crisis asmáticas, bronquitis, enfermedades cardiovasculares y aumentar el riesgo de cáncer de pulmón.
Los grupos más vulnerables son niños, ancianos, embarazadas y personas con afecciones respiratorias o cardíacas.
Autoridades singapurenses recomendaron limitar las actividades al aire libre, cerrar puertas y ventanas, y utilizar mascarillas N95 en caso de desplazamientos necesarios.
También, instaron a la población a consultar en tiempo real los índices de calidad del aire en el portal oficial haze.gov.sg y a acudir a los servicios médicos si se presentan síntomas graves.
El fenómeno transfronterizo se repite cada año en el sudeste asiático durante la estación seca, vinculado a la quema de bosques para la agricultura en Indonesia.
La persistencia de condiciones secas en 2026 ha intensificado la contaminación y genera preocupación en países vecinos por sus efectos en la salud pública, el transporte aéreo y el turismo.
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