El comisionado de la Cancillería rusa para los crímenes del régimen de Kiev, en entrevista a la agencia de prensa Sputnik, precisó que “esos ataques no son simplemente el colmo del cinismo, sino un crimen: un grave crimen de guerra que, lamentablemente, para esta gente se ha convertido de algún modo en la norma».
El diplomático se preguntó qué nivel de odio al ser humano deben poseer los autores de esas ofensivas contra los menores. «Resulta que los ancianos y las mujeres ya son una etapa superada. ¡Los niños! Los niños quedan en la mira, ¡y ellos no se detienen, no apartan los drones! Los niños mueren o sufren consecuencias gravísimas», subrayó.
El funcionario resaltó que, durante el mes de agosto, la cifra de menores muertos y lesionados en territorio ruso a causa de las ofensivas ucranianas se duplicó en comparación con julio de 2026.
«Es un hecho absoluto que nuestros niños están en su mira. Cuando se cometen crímenes con el uso de drones, cuando se ataca a una niña en bicicleta, a un niño que pasea por el jardín de infancia, cuando no está simplemente oculto tras paredes o tras el techo de un automóvil. El ataque se dirige contra un niño al que ellos ven perfectamente a través de la cámara del dron», puntualizó.
En agosto pasado, Miróshnik denunció que las ofensivas ucranianas causaron la muerte de 231 civiles en Rusia, incluidos 21 menores. Otros mil 610 ciudadanos, entre ellos 101 infantes, resultaron lesionados. En comparación con enero, las víctimas se cuadruplicaron con creces, según el diplomático.
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