Davidovich, de 27 años, levantó así su segundo trofeo en el circuito profesional después del conseguido esta temporada en Mallorca, para completar un regreso de impacto tras permanecer dos meses alejado de las pistas por una lesión de espalda.
El malagueño tomó ventaja desde el primer set, donde encontró respuestas para neutralizar la potencia del servicio de Hurkacz y cerró la manga 6-4 antes de afrontar un segundo parcial convertido en una prueba de nervios.
La batalla desembocó en un desempate donde el español caminó casi siempre a remolque, pero su resistencia apareció cuando más falta hacía para salvar situaciones comprometidas y terminar imponiéndose 9-7 en el tie-break.
El triunfo prolongó además su dominio reciente sobre Hurkacz, al que ha derrotado en cinco de los siete enfrentamientos entre ambos, según los datos difundidos tras la final.
Davidovich llegó a la definición después de remontar al georgiano Nikoloz Basilashvili en semifinales por 4-6, 6-4 y 6-3, mientras Hurkacz hizo lo propio frente al canadiense Denis Shapovalov por 6-7 (8), 6-3 y 6-3.
Con el trofeo de Chengdú, el español enlazó sus dos primeras coronas ATP después de haber perdido sus cinco finales anteriores, una estadística que ahora pertenece al pasado de una carrera que vuelve a levantar vuelo.
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