Según un comunicado de su oficina de prensa, Berri advirtió, durante reuniones celebradas con funcionarios libaneses, legisladores estadounidenses y un representante militar británico, sobre las consecuencias de una eventual retirada de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (Unifil).
Durante un encuentro con el viceprimer ministro Tarek Mitri, este le presentó un informe documentado sobre las acciones atribuidas a las fuerzas israelíes en el sur del Líbano.
Berri sostuvo que el derecho del Líbano a recurrir a la justicia para exigir responsabilidades por esos hechos constituye una prerrogativa soberana a la que el país no puede renunciar.
De acuerdo con las autoridades libanesas, la ofensiva israelí iniciada el 2 de marzo ha dejado al menos cuatro mil 386 muertos, 12 mil 407 heridos y más de un millón de desplazados.
El presidente del Parlamento también abordó con los congresistas estadounidenses Darren LaHood y Josh Gottheimer la situación del país y la aplicación del acuerdo alcanzado entre Beirut y Tel Aviv.
Berri consideró que el principal obstáculo para implementar el alto el fuego radica en el incumplimiento israelí de los compromisos establecidos en los acuerdos destinados a poner fin a las hostilidades.
El entendimiento firmado el 26 de junio con mediación de Estados Unidos contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes de las zonas ocupadas y el despliegue del Ejército libanés, junto con medidas relacionadas con las armas de Hizbulah.
Berri afirmó que la administración estadounidense y el presidente Donald Trump son, a su juicio, los principales actores con capacidad para ejercer presión sobre Israel con el objetivo de detener la guerra contra el Líbano.
Advirtió que la prolongación del conflicto podría afectar los esfuerzos destinados a fortalecer el funcionamiento de las instituciones estatales libanesas.
En otra reunión, con el jefe adjunto del Estado Mayor de la Defensa británica, mayor Charlie Collins, Berri calificó de “pecado” una eventual decisión de no renovar el mandato de Unifil en el sur del Líbano y sostuvo que aún existe margen para evitarla.
El dirigente libanés defendió que cualquier fuerza internacional destinada a apoyar al Ejército libanés después de una eventual retirada israelí de las zonas ocupadas opere bajo el mandato y la bandera de Naciones Unidas.
El mandato actual de Unifil expira a finales de 2026, en medio de consultas internacionales sobre el futuro de la misión y de la presencia de Naciones Unidas en el sur del Líbano.
Beirut ha defendido la continuidad de la fuerza y la considera un elemento de estabilidad en la región.
Unifil está desplegada en el Líbano desde 1978, en virtud de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con funciones relacionadas con la supervisión del cese de hostilidades y el mantenimiento de la seguridad y estabilidad en la zona.
ool/mche













