La cifra se conoció cuando se conmemora hoy el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, para visibilizar la necesidad urgente de reducir los desechos alimentarios y mejorar la sostenibilidad global.
Se estima que las perdidas por desperdicios alimenticios (PDA) aquí suman cerca de 600 millones de dólares anuales.
Ello ocurre mientras un porcentaje significativo de los hogares uruguayos (alrededor del 15 por ciento) atraviesa situaciones de inseguridad alimentaria moderada o grave.
Aproximadamente el 40 por ciento de los residuos orgánicos en el país provienen de pérdidas y desperdicios de alimentos, generando emisiones de gases de efecto invernadero (como metano) en los sitios de disposición final.
Cerca del 66 por ciento de las pérdidas ocurren en las etapas iniciales de la cadena de suministro (producción primaria (cosechas), transporte y mayoristas).
El Ministerio de Ambiente impulsó la Estrategia Nacional de Prevención y Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos bajo el Plan Nacional de Gestión de Residuos.
Entre las metas principales está reducir en un 20 por ciento las PDA hacia 2027 y un 50 por ciento a mayor plazo (2030-2032), además de valorizar más del 70 por ciento de los residuos orgánicos generados.
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