En su informe, la publicación refleja un deterioro de las expectativas tanto de las familias como del tejido productivo, tras tres meses consecutivos de mejoría empresarial.
El índice de confianza de los consumidores descendió de 94,5 puntos en agosto a 91,2 en septiembre, mientras el indicador de las empresas pasó de 97 a 95,9 unidades, precisó el organismo.
En el caso de las empresas, el retroceso estuvo determinado principalmente por la evolución desfavorable de los servicios y la construcción, mientras la industria manufacturera registró una mejoría.
Para la manufactura el índice aumentó de 90,2 a 91,9 puntos, impulsado por una valoración más favorable de los pedidos, aunque disminuyeron las expectativas sobre el nivel futuro de la producción y las apreciaciones sobre las existencias permanecieron prácticamente estables.
Por el contrario, la confianza en los servicios de mercado bajó de 99,4 a 96,9 puntos, mientras en el comercio minorista cayó de 106,5 a 104,5 y en la construcción disminuyó de 102,8 a 97,5 unidades.
Istat señaló que en los servicios de mercado se observó una evolución negativa de todos los componentes del indicador.
Respecto a los consumidores, el instituto estadístico constató una reducción moderada de la confianza general de los consumidores y de sus componentes personal, corriente y futuro, mientras el denominado clima económico experimentó una disminución algo más pronunciada.
Los datos coinciden con un registro menos favorable de algunos indicadores de la economía italiana.
La información divulgada este miércoles muestra además un fuerte incremento de la inflación anual en septiembre, hasta 4,2 por ciento, asociado principalmente al encarecimiento de la energía.
mem/mml













