Los escritos y poemas del autor de “Era eso o morir” son reemplazados por un mensaje de error que resume su abrupta caída tras ser excluida su obra el 25 de septiembre por la Academia Goncourt, de Francia, del Premio del mismo nombre, añadió el diario Le Nouvelliste.
La institución literaria, presidida por el escritor del país europeo Philippe Claudel, justificó su decisión sobre la novela con «la preservación de la integridad del lauro y de la Academia”, que promueve la literatura escrita en ese idioma.
El ente francés explicó que la obra, incluida en su selección inicial para el prestigioso Goncourt, es en gran medida, “con toda probabilidad, producto de la inteligencia artificial”, según “análisis de investigadores y periodistas de renombre”.
La Academia francesa –agrega Le Nouveliste- recordó “los plagios cometidos a lo largo del tiempo por el autor de Era eso o morir y que ahora acaban de salir a la luz”.
“Se trata –subrayó la entidad francesa- de enviar un mensaje claro para afirmar que no respaldamos ni toleramos, de ninguna manera, la creación de textos generados con la ayuda de la IA”.
Mientras tanto, el sitio web thelysonorelien.com ya no funciona, y el escritor vive bajo una intensa presión para justificar el descalabro, luego de interrumpir su gira promocional por Francia y regresar a Canadá el fin de semana, comentó el periódico.
Le Nouvelliste subrayó “la carga pesada para este modesto escritor de 38 años, poco acostumbrado a la fama, cuya novela devino este otoño fenómeno literario, y ahora está envuelto en una avalancha de acusaciones y una tormenta en el mundo editorial”.
Por su parte, Orélien describió su enfrentamiento en Francia a “un torrente de acusaciones, a veces agravadas por ataques racistas”, denunció “un intento de silenciarlo”, y prometió pronunciarse “cuando las cosas se calmen”.
El autor haitiano calificó el hecho como “una herida que nunca cicatriza, la sensación de ser despojado de todo: su idioma, su cultura”.
Por otro lado, el poeta y escritor haitiano residente en Montreal Rodney Saint-Eloi, describió a su colega como alguien “que habla muy poco, muy retraído, tímido, reservado, una persona muy solitaria”.
“Cuando lo conocí –declaró- reconocí un auténtico estilo de autor y siempre percibí en él una obsesión de ser escritor y una pasión ardiente por la lectura. Es alguien -enfatizó- que devora libros y necesita hablar de ellos”.
Orélien relató que luego de huir de Haití, tras el terremoto de 2010 llegó a Quebec “como tantos otros: con una maleta llena de sueños y miedos”, tras lo cual su novela fue publicada y laureada en ese país y en Francia, hasta su descalabro por la supresión del premio Goncourt.
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