El número tres del mundo encontró resistencia en un adversario que llegó a cuartos de final del pasado Abierto de Estados Unidos y convirtió la pista japonesa en un territorio de sobresaltos durante las dos primeras mangas.
Alcaraz tuvo que levantar un 2-4 en el primer set y salvar tres bolas de parcial cuando Michelsen servía con 5-4, antes de imponer su jerarquía en el desempate, donde apenas concedió un punto.
La historia volvió a complicarse en la segunda manga, pues el murciano desperdició una ventaja de 4-2 y cedió cuatro juegos consecutivos para permitir que su rival llevara el duelo al tercer acto.
Fue entonces cuando apareció la versión más contundente del campeón, que quebró dos veces el saque de Michelsen y encadenó cinco juegos para colocarse al borde de la victoria, antes de cerrar el partido con su servicio.
El triunfo prolongó además la racha de Alcaraz en los torneos de categoría ATP 500, donde acumula 17 victorias consecutivas desde la final perdida ante el danés Holger Rune en Barcelona en 2025.
Con la corona de Tokio entre ceja y ceja, el español buscará ahora convertirse en el primer jugador que repite título en la capital japonesa desde el estadounidense Pete Sampras, campeón en 1993 y 1994.
Alcaraz tendrá como próximo obstáculo al italiano Matteo Arnaldi, número 37 del ranking mundial, frente a quien presenta dos victorias en igual cantidad de enfrentamientos.
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