Las denuncias realizadas por los legisladores, que son blanco de intimidaciones dirigidas a vulnerar su integridad física o moral, se acumulan con el paso de los días.
La colectividad repudió hace pocos días la suplantación de identidad y las campañas de desinformación contra las mujeres en oposición al Gobierno de Abelardo De la Espriella.
En una comunicación divulgada en canales oficiales, el partido se refirió de manera particular a los ataques contra la senadora Isabel Zuleta y a la representante a la Cámara por Bogotá María Fernanda Carrascal.
Según denunció, en los últimos días circuló un video manipulado con inteligencia artificial en el que se suplanta la identidad de Zuleta y le atribuye declaraciones que nunca realizó.
Agregó el comunicado que a esta acción se suman montajes, publicaciones falsas y supuestos mensajes utilizados para engañar a la ciudadanía, afectar la reputación de las congresistas y atacar su ejercicio político.
Pocas horas después, el senador Orlando De La Hoz calificó como “una infamia y una acusación irresponsable” que pretendan vincularlo, sin pruebas, con supuestos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
También el líder de la oposición en el Senado, Iván Cepeda, reveló que se orquesta un plan en su contra para para implicarlo en presuntas actividades ilegales y posteriormente judicializarlo en Estados Unidos.
Según expuso el congresista en su cuenta de la red social X, se trata de la reactivación de una estratagema que en el pasado no pudieron ejecutar agencias estadounidenses mediante la fabricación de falsos testimonios.
Cepeda manifestó que el objetivo es aniquilar física, judicial y moralmente a quienes dirigen el Pacto Histórico, el partido al cual se adhirieron las más importantes colectividades progresistas del país.
Otras legisladoras de izquierda, como Alejandra Omaña y Rosita Guevara, sufren también de agresiones, así como María Josñe Pizarro, quien ya no integra el Congreso, pero a la que sus detractores pretenden vincular con supuestos actos de corrupción.
De todos los eventos el más sobrecogedor fue el denunciado por la senadora Marta Peralta, quien recibió amenazas contra su vida y la de sus hijos.
A juicio de la congresista, las intimidaciones pretenden silenciar al progresismo por medio del terror, y alertó que los ataques, el racismo y la estigmatización tienen consecuencias.
La amenaza contra Peralta se conoció después de que Estados Unidos le revocara la visa para entrar en ese país, lo cual fue celebrado por el presidente De la Espriella.
“La lucha apenas empieza; pronto se ampliará no solo en número, sino también en decisiones administrativas. La lista de la OFAC (el registro de sancionados que administra la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos) es otro camino para cerrarle la puerta a la impunidad y combatir la corrupción”, escribió el mandatario en X sin ofrecer pruebas de sus señalamientos hacia Peralta.
Aunque el retiro de la visa se asoció a presuntos hechos de corrupción por la prensa tradicional, la excusa que se le ofreció a la senadora es que “no demuestra vínculos suficientes con su país de residencia y/o no demostró que las actividades que pretendía realizar en Estados Unidos coincidían con el tipo de visa que solicitó”.
El expresidente Gustavo Petro (2022-2026) declaró a Caracol Radio a propósito del tema que “el progresismo en Colombia está siendo perseguido sistemáticamente por la Casa Blanca, por el Departamento de Estado”.
Posteriormente, en su cuenta de X, afirmó que gobierno desató una persecución contra un grupo civil con identidad política llamado Pacto Histórico, lo cual, según remarcó, constituye un delito de lesa humanidad ya denunciado ante la Corte Penal Internacional.
A juicio de Petro, el actual mandatario busca que Estados Unidos le ayude a golpear a quienes saben de sus delitos y ejercen una oposición legal y democrática.
“Abelardo trata de ocultar su histórica asociación con el narcotráfico, calumniándonos con corrupciones de las que no puede dar una sola prueba porque no existe”, sentenció.
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