En una carta dirigida a la Junta de Dirección General del gremio, el más importante de su tipo en la nación, refirió que múltiples presiones afectaron su capacidad de actuar libremente y cumplir sus funciones con autonomía.
Señaló que pese a los intentos por la búsqueda de una solución y unas condiciones que le permitieran a la Asociación cumplir sus funciones, todos resultaron infructuosos.
“No puedo permitir que circunstancias externas terminen afectando a los afiliados, sus libertades o su normal desempeño; tampoco al equipo de trabajo de la Asociación, ni a su capacidad para actuar, gestionar, representar al sector productivo y contribuir al país. Sinceramente siento que debo contribuir a detener los efectos de esta situación”, manifestó en su carta de renuncia.
Planteó asimismo que espera que su decisión contribuya a recuperar el trabajo conjunto entre el Gobierno Nacional y el empresariado representado en la Junta de Dirección General, los afiliados y las distintas áreas del gremio.
“Colombia atraviesa un momento que exige esfuerzos de todos. El país necesita instituciones fuertes y trabajo armónico en muchos frentes. Dentro de ellas, resulta esencial la existencia de pesos y contrapesos que aseguren los límites que protegen la democracia”, afirmó.
Aun cuando el ministro del Interior, Rodrigo Lara, señaló que se trata de una decisión “autónoma”, a vox populi se conocía que Mac Master no contaba con el beneplácito del jefe de Estado.
Una de las encargadas de hacer correr los rumores de una ruptura entre ambos fue la periodista y excandidata presidencial Vicky Dávila, quien aseguró desde hace semanas en sus redes sociales que el gobernante les prohibió a sus ministros hablar con el presidente de la ANDI.
El motivo de la disputa sería, al parecer, la negativa de Mac Master de canalizar a través de la Fundación Luz y Sonrisas, cuya representante legal es la primera dama, los aportes de los empresarios para los damnificados del sismo del pasado 10 de agosto.
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