En esta fecha se conmemora el Día Internacional de la No Violencia, proclamado por la Asamblea General de la ONU en 2007, en honor al Padre de esa nación y su labor en favor de la paz y la construcción de una sociedad basada en la tolerancia y comprensión.
Rendimos homenaje a la extraordinaria vida y al legado de Gandhi. Fue un ejemplo inspirador de cómo generar un cambio profundo y duradero manteniéndose firme en los principios de la paz, afirmó Guterres.
Demostró que la mejor manera de combatir la injusticia no es replicar la crueldad y la violencia de la discriminación y la opresión sistémicas, sino emplear las herramientas del diálogo para tender puentes de entendimiento, garantizar la dignidad y lograr un cambio duradero, añadió.
Asimismo, resaltó, que «en estos tiempos de creciente división, tensión y conflicto, las enseñanzas de Gandhi cobran una urgencia renovada».
Hay personas que sufren. La pobreza y la desigualdad abren una brecha entre quienes tienen recursos y quienes carecen de ellos. Asimismo, los pilares mismos de la paz y el desarrollo -la Carta de las Naciones Unidas, los derechos humanos, el internacional, la diplomacia y el diálogo- son ignorados y vulnerados con impunidad, advirtió.
En esta coyuntura tan convulsa, invoquemos el valor, la empatía, la dignidad y la humanidad compartida que Gandhi encarnó a lo largo de su vida. Trabajemos para sanar las divisiones mediante un diálogo y una diplomacia genuinos, poner fin al sufrimiento y construir un mundo pacífico a través de la no violencia, concluyó.
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