Por Fausto Triana
La segunda legislatura del socialista Pedro Sánchez se agotaba en 2027, pero el rechazo en el Congreso de Diputados a dos decretos de ley para mejorar la situación de la vivienda, terminó por trastocar la situación.
Después de un fin de semana de reflexión y consultas, Sánchez anunció este lunes desde el Palacio de la Moncloa la disolución de las Cortes (Parlamento), y la convocatoria a las urnas el 29 de noviembre próximo.
La derrota de los dos decretos el pasado viernes en la Cámara Baja, provocó mayor indignación de los españoles, movilizados en plazas y calles de numerosas ciudades, entre ellas la acampada en la Puerta del Sol de Madrid.
El revés, atizado por el conservador Partido Popular (PP) y la ultraderecha de Vox, con el contubernio de la derecha catalana de Junts, removió los cimientos del Ejecutivo, por lo cual el gobernante tomó su decisión.
Se desliza ahora que el Gobierno con su Consejo de Ministros, volverá a aprobar este martes los decretos leyes sobre vivienda, lo cual permitiría, durante el tiempo en que permanezcan disueltas las Cortes, ejecutar los decretos.
Al estar disuelto el Parlamento, quien tiene facultades para convalidar los decretos es la Diputación Permanente en el plazo de un mes, en su papel de sustituto en situaciones especiales, favorable al menos hacia el primero de los dos textos.
En todo este panorama, hay un compromiso internacional en el que España ha puesto mucho empeño, la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado o Gobierno los próximos 4 y 5 de noviembre.
Será una semana antes de que arranque la campaña hacia las elecciones generales de España, lo cual contrapone dos citas trascendentales, una de alcance relevante para el futuro de las relaciones de Europa con América Latina y el Caribe, y la otra en lo interno.
Según trascendió desde la Cancillería, la mayoría de los dignatarios iberoamericanos confirmaron su participación en la cimera de Madrid, pero en ese momento no se sabrá si la administración de izquierdas continuará en la Moncloa, o se impondrá un nuevo esquema de derechas con el PP a la cabeza y Vox también en el poder.
En cualquier caso, España ya activó el dispositivo de seguridad que comenzará a funcionar de forma paulatina y existe un hecho inamovible a partir del 29 de noviembre, cuando Sánchez pasará a ocupar el cargo en funciones, al igual que sus ministros.
De tal forma, tanto el escenario de perdedor o de ganador de los comicios, colocará a Sánchez en la tesitura de participar en actividades tanto nacionales como en el extranjero de forma limitada.
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