Mientras, los ataques contra tanqueros y las restricciones logísticas mantienen la incertidumbre sobre la continuidad de estos flujos, reflejó el portal Mundo Marítimo.
Las exportaciones de crudo de Medio Oriente promediaron cerca de 18 millones de bpd durante los 12 meses anteriores al inicio de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El repunte de septiembre estuvo liderado por Arabia Saudita, que aumentó sus embarques desde terminales del mar Rojo y del golfo Pérsico, tres semanas después del ataque del 10 de septiembre contra su oleoducto East-West, indicó la firma de análisis de mercado y monitoreo marítimo Kpler.
El alza de los volúmenes ha requerido más supertanqueros para movilizar crudo a través del estrecho de Ormuz, mientras fuentes del mercado y analistas señalan que las operaciones de transferencia buque a buque en el golfo de Omán alcanzaron sus límites.
La estatal Iraq Oil Tanker Company y algunas refinerías también fletaron tanqueros para cargar crudo Basrah dentro del estrecho, luego de que Bagdad obtuviera en agosto autorización iraní para el tránsito de buques petroleros iraquíes a través de Ormuz.
Vortexa también registró una recuperación de los flujos regionales y su promedio móvil de 14 días para las exportaciones de crudo y condensados de Medio Oriente llegó a 18,6 millones de bpd, superando el promedio estacional de los últimos 10 años y retornando a niveles previos a la guerra.
Los riesgos para la navegación se mantienen elevados. La firma griega de inteligencia y gestión de riesgos marítimos Marisks reportó al menos siete incidentes durante la última semana.
La agencia UK Maritime Trade Operations informó al menos un ataque diario en el estrecho de Ormuz o el golfo de Adén desde el 2 de octubre.
Marisks indicó que los incidentes podrían no corresponder necesariamente a ataques dirigidos contra buques específicos, sino a lanzamientos hacia áreas predeterminadas de enfrentamiento.
Por otra parte, los embarques de gas natural licuado (GNL) a través de Ormuz también aumentaron en septiembre hasta su mayor nivel desde el inicio de la guerra, aunque los flujos permanecen más de 75 por ciento por debajo de los niveles previos al conflicto.
Al menos tres cargamentos de GNL han salido del estrecho desde fines de la semana pasada, según datos de seguimiento de la compañía de asesoría financiera Bloomberg y Kpler.
Una recuperación sostenida es seguida de cerca por los mercados de Europa y Asia, donde la estrechez de suministro llevó los precios a máximos desde fines de 2022 y podría agravarse durante el próximo invierno del hemisferio norte.
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