Tal decisión se tomó debido a los pronósticos de continuación de fuertes precipitaciones, que dejan un alto riesgo.
Generalmente, la temporada de lluvias de Senegal comienza en junio y debe finalizar en octubre, pero los últimos aguaceros torrenciales impactaron varias regiones y paralizaron varias zonas de esta capital.
Según las autoridades, las inundaciones ya provocaron la muerte de cinco personas y en estos momentos se realizan intensos trabajos para despejar las carreteras y restaurar el tráfico, mientras se labora también en la protección del suministro de agua y energía.
En 2024, Senegal sufrió fuertes inundaciones que provocaron la salida de su curso del río homónimo y afectó a más de 56 mil personas en regiones del este del país.
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