El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (republicano por Luisiana), pronosticó que los demócratas no perderán tiempo en iniciar un proceso de destitución (impeachment) contra el mandatario Donald Trump si logran recuperar el control de ese hemiciclo en los comicios del 3 de noviembre.
«Es algo seguro, probablemente el primer día; el primer o segundo día», declaró Johnson en una entrevista con un partidario de Trump. «Recuerden que ya han presentado artículos de acusación en esta legislatura. Y están ansiosos por actuar», subrayó.
Sus comentarios son no solo una advertencia para los miembros de su partido sino también el llamado a movilizar a los votantes que, según las más recientes encuestas tienen menos entusiasmo que los demócratas de ir a las urnas.
Los sondeos han despejado algo: las políticas de Trump son impopulares, incluso entre no pocos republicanos.
No obstante, los demócratas han sido cautelosos en hablar en este momento del juicio político a Trump, quizás temerosos de que mencionarlo pueda despertar la motivación de sus bases que pensaban abstenerse de ejercer el sufragio.
Esta dinámica ha creado un terreno minado para el líder de la minoría de la Cámara Baja, Hakeem Jeffries (demócrata por Nueva York), y su equipo directivo, quienes luchan por mantener al partido centrado en la volátil situación económica, aun cuando los sectores progresistas —tanto dentro como fuera del Capitolio— intensifican sus exigencias de destituir a Trump, señaló un artículo del diario The Hill.
«No hemos descartado nada en lo que respecta a las herramientas de las que disponemos para exigir responsabilidades, pero tampoco hemos decidido aplicar ninguna medida específica», afirmó Jeffries a la prensa el mes pasado.
En los venideros comicios intermedios se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes para una legislatura de dos años y 35 de los 100 que componen el Senado, donde los legisladores sirven mandatos de seis años.
También estarán en juego otros cargos locales y estatales a lo largo y ancho del país; gobernadores en 36 estados y la composición de buena parte de 46 Legislaturas.
Además, se realizarán referendos en algunos estados, donde se contemplarán nuevas leyes o enmiendas que van, por ejemplo, del matrimonio igualitario en Virginia a las protecciones al aborto en Nevada y Misuri.
El Partido Republicano tratará de conservar su dominio del Congreso, en el que cuentan ahora la exigua mayoría en ambas Cámaras.
Está por ver si se cumple o no la tradición política en Estados Unidos de que las elecciones de medio mandato son una especie de referéndum para el presidente en ejercicio y que su partido suele perder poder en el Capitolio.
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