La toma de Kidal se realizó como parte de una gran ofensiva del ejército maliense contra los rebeldes tuareg del Frente para la Liberación del Azawad (FLA), quienes anunciaron la víspera su retirada.
El general de brigada Issa Ousmane Coulibaly, vocero de la junta militar que gobierna el país, comunicó oficialmente que sus tropas consolidaron la toma de Kidal este martes, luego de intensas operaciones aéreas y terrestres contra la coalición del FLA.
Asimismo, Coulibaly llamó a la ciudadanía a conservar la calma y subrayó que la protección de las personas y sus bienes sigue siendo una prioridad para las Fuerzas Armadas al tiempo que afirmó que la recuperación de Kidal supone una perspectiva favorable para el retorno progresivo de la Administración y los servicios sociales de base.
Kidal, importante ciudad norteña de Malí, estaba bajo control de los separatistas Tuareg del FLA, desde el pasado mes de abril, quienes lograron su control militar, en alianza temporal con el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (Jnim), rama de Al Qaeda en el Sahel.
El Ejército de Malí recuperó anteriormente Kidal en 2023 tras casi 10 años de dominio tuareg. El FLA junto a Jnim, la habían vuelto a conquistar abril pasado.
Para los observadores políticos, el nuevo control de la ciudad de Kidal constituye un avance en la contraofensiva puesta en marcha por las autoridades de transición, encabezadas por Assimi Goita.
Gobernado por una Junta Militar tras sucesivos golpes de Estado ocurridos en agosto de 2020 y mayo de 2021, Malí sufre desde hace varios años una inestabilidad provocada por la actividad de insurgencias radicales islámicas y separatistas tuareg.
Estas fuerza se empeñan en tomar el poder, lo que generó una guerra de desgaste para ese empobrecido país de África Occidental.
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