El encuentro se efectuó en el Ministerio de las Empresas y del Made in Italy (Mimit), encabezado por los titulares de esa cartera, Adolfo Urso, y de Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto.
Participaron representantes de Eni, Saras, Sonatrach, Socar-Ip, Iplom, KPI, Alma Petroli, Ludoil-Isab, Unem e Innovhub, en una reunión convocada para evaluar la capacidad de las refinerías italianas y las posibilidades de aumentar la producción de los principales derivados del petróleo.
Pichetto señaló que, desde el punto de vista de la capacidad global de refinación, Italia es autosuficiente, aunque consideró necesario examinar los márgenes existentes para elevar la producción en función de la evolución del mercado nacional y europeo, indicó la agencia Nova.
El ministro destacó además que la situación internacional podría agravarse si las tensiones en el Golfo Pérsico afectan los suministros hacia Europa, con repercusiones posteriores sobre Italia.
En ese contexto, el Gobierno busca reforzar la capacidad de respuesta del sistema nacional de refinación y garantizar el abastecimiento de productos energéticos, entre ellos gasolina, gasóleo y combustible para aviación.
Según datos de la Unión Nacional de Energía para la Movilidad (Unem), las refinerías italianas operan actualmente al 77 por ciento de su capacidad, mientras la producción nacional de productos refinados alcanzó 63,7 millones de toneladas en 2025, según medios de prensa locales.
Italia cuenta con 10 refinerías activas, además de instalaciones transformadas en biorrefinerías en Marghera y Gela y otra en proceso de reconversión en Livorno.
El Gobierno convocó el encuentro en un escenario marcado por el encarecimiento de los carburantes y por las dificultades derivadas de las tensiones internacionales en el mercado petrolero.
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