Mazen Alloush, director del Departamento de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Autoridad General de Puertos y Aduanas de Siria, informó que se enviaron notas urgentes a la Organización Marítima Internacional (OMI) y a las autoridades marítimas de Bulgaria para reclamar una pesquisa sobre el incidente.
En declaraciones a la Agencia Siria de Noticias (SANA), Alloush indicó que el buque fue atacado en la madrugada del 6 de octubre, cuando navegaba por la zona económica exclusiva de Bulgaria, en el mar Negro.
Según la información preliminar de las autoridades sirias, a bordo viajaban 10 tripulantes: nueve ciudadanos sirios y uno egipcio. Sin embargo, hasta el momento se desconoce el paradero de los ocupantes, y existen versiones discrepantes sobre el número de personas que integraban la tripulación.
Alloush condenó el ataque contra una embarcación civil y advirtió sobre sus consecuencias para la seguridad de los marineros, la navegación internacional y el comercio marítimo.
Los notas sirias también solicitan esclarecer las circunstancias en que se suspendieron las operaciones de búsqueda y rescate, además de agotar los medios técnicos disponibles para localizar y examinar los restos del buque antes de cerrar la investigación.
El funcionario instó a mantener los esfuerzos internacionales para determinar el destino de los tripulantes y a informar de manera transparente a sus familiares.
Añadió que las autoridades sirias continuarán el seguimiento del caso en coordinación con los organismos diplomáticos y marítimos pertinentes.
Rumen Nikolov, director de Operaciones de Emergencia y Rescate de la Administración Marítima de Bulgaria, anunció el miércoles la suspensión de la búsqueda tras no encontrar supervivientes.
Según explicó, los equipos localizaron un bote salvavidas volcado, tres balsas y restos de equipamiento de la embarcación, pero no hallaron personas con vida. Nikolov señaló que las autoridades búlgaras no realizarían una inspección submarina del naufragio, al considerar que esa tarea no correspondía a sus competencias.
El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, informó que su país recibió una oferta de la Agencia Europea de Seguridad Marítima para examinar los restos y buscar pruebas que permitan determinar el origen de los drones implicados. Subrayó que la atribución de responsabilidades debe sustentarse en evidencias.
El Gobierno búlgaro había informado que dos buques mercantes fueron atacados con drones aéreos y navales en su zona económica exclusiva, a unas 70 millas náuticas al este de la localidad costera de Byala. El Alpha Watan, con bandera de Togo, se hundió, mientras que el Ebel, registrado en Palaos, sufrió un incendio. Sus 18 tripulantes fueron rescatados.
En cuanto al número de personas a bordo del Alpha Watan, las versiones difieren: las autoridades sirias informaron de 10 tripulantes, mientras que la televisión estatal búlgara reportó 12 marineros sirios.
otf//mche





