El representante permanente saudí ante las Naciones Unidas, Abdulaziz bin Mohammed Al-Wasil, expuso esa posición durante una sesión del Consejo de Seguridad dedicada a la situación yemení, informó la Agencia de Prensa Saudita (SPA).
Según el diplomático, Riad ha promovido iniciativas para una solución política en coordinación con países de la región y el enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg.
Aseguró que la propuesta más reciente fue aceptada por el Gobierno yemení, pero rechazada por los hutíes, quienes optaron por mantener la escalada militar.
Al-Wasil sostuvo que esa situación prolonga el conflicto, agrava el sufrimiento de la población y obstaculiza los esfuerzos regionales e internacionales para alcanzar un acuerdo integral.
El 23 de diciembre de 2023, Grundberg anunció que las partes yemeníes habían acordado avanzar hacia una hoja de ruta auspiciada por Naciones Unidas, tras conversaciones celebradas en Riad y Mascate.
La propuesta incluía un alto el fuego nacional, el pago de salarios del sector público, la reanudación de las exportaciones de petróleo y la apertura de carreteras en Taiz y otras zonas.
También contemplaba aliviar las restricciones en el aeropuerto de Saná y el puerto de Hodeida, establecer mecanismos para aplicar los compromisos y reanudar un proceso político bajo auspicios de la ONU, con apoyo de Arabia Saudita y Omán.
El representante saudí afirmó que su país se reserva el derecho a defender su soberanía y proteger a ciudadanos y residentes, de conformidad con la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional.
Al-Wasil atribuyó a los hutíes ataques contra civiles e infraestructuras esenciales, incluidos aeropuertos. Según su declaración, los incidentes registrados los días 6 y 7 de octubre contra los aeropuertos de Abha y Rey Jalid causaron tres muertos y 36 heridos de diversas nacionalidades, además de daños materiales.
Agregó que ataques ocurridos durante septiembre en Abha, Jamis Mushait, Jizán y Najrán dejaron 73 civiles heridos, entre ellos mujeres y niños. También acusó al movimiento de intentar atacar La Meca el 15 de septiembre de 2026.
En relación con la navegación marítima, advirtió que las acciones hutíes en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb amenazan el comercio internacional, las cadenas de suministro y el abastecimiento energético.
Asimismo, instó a la comunidad internacional a aplicar las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, en particular la 2216 del año 2015 y la 2722 del 2024.
En el ámbito económico, el diplomático cifró en más de 12 mil 600 millones de dólares la asistencia saudí para el desarrollo de Yemen entre 2012 y 2026, mientras que la ayuda humanitaria superó los cuatro mil 500 millones. Añadió que el 4 de octubre su país aportó más de 224 millones de riyales saudíes, unos 60 millones de dólares, en apoyo presupuestario al Gobierno yemení.
Al-Wasil reiteró el respaldo de Riad a una solución política integral liderada por los propios yemeníes que preserve la unidad, la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país.
La declaración se produce en medio de una nueva escalada militar en Yemen desde julio de 2026, tras un periodo de relativa calma asociado a la tregua iniciada en abril de 2022.
mem/mche





