Reportaje sobre Vorcaro, ¿revelación real o ataque a campaña de Lula?

Brasilia, 10 oct (Prensa Latina) La publicación de un reportaje sobre supuestos pagos del exbanquero Daniel Vorcaro para un documental sobre Luiz Inácio Lula da Silva desató una controversia que trasciende el ámbito judicial y se inserta hoy en la disputa electoral brasileña.

La polémica estalló este viernes, a poco más de dos semanas de la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre, cuando la revista Veja difundió un audio atribuido al antiguo propietario del Banco Master.

A decir del medio, Vorcaro habría afirmado que destinó unos 30 millones de reales (unos seis millones de dólares al cambio actual) a la película “Lula” (2024), dirigida por el cineasta estadounidense Oliver Stone.

Veja vinculó los presuntos desembolsos con gestiones para acceder a fondos de pensiones relacionados con empresas estatales.

Sin embargo, la autenticidad del material y la veracidad de las declaraciones atribuidas al empresario quedaron bajo cuestionamiento después de las negativas de las autoridades y de los responsables del documental.

La Policía Federal (PF) negó que Vorcaro hubiera prestado declaración con ese contenido o entregado documentos sobre el supuesto financiamiento y la Procuraduría General de la República también aclaró que no hubo una declaración oral del exbanquero durante las negociaciones para una colaboración premiada.

A esas negativas se sumó el equipo de Oliver Stone, que aseguró al diario Folha de S. Paulo que el documental no recibió dinero de Vorcaro, del Banco Master ni de empresas o fondos asociados.

Según el portal UOL, el supuesto financiamiento tampoco aparece en las tres propuestas de colaboración premiada formalizadas por la defensa de Vorcaro y obtenidas por ese medio.

UOL señaló que contenidos extraídos del teléfono de Vorcaro contienen referencias a inversiones en películas sobre los exmandatarios Jair Bolsonaro y Michel Temer, pero no registra conversaciones sobre aportes económicos al documental de Lula.

La coalición Brasil Pronto Para Mais, que impulsa la reelección del actual jefe de Estado, calificó la publicación como una “pieza electoral” destinada a favorecer al senador Flávio Bolsonaro, candidato presidencial que se enfrenta a Lula en el balotaje.

Además, anunció medidas judiciales para cuestionar las acusaciones y esclarecer la difusión de materiales cuya autenticidad no ha sido establecida.

También cuestionó que las alegaciones se divulgaran en un momento decisivo de la contienda, cuando las denuncias de amplia repercusión pueden influir en la percepción del electorado.

En ese contexto, el portal Diário do Centro do Mundo (DCM) publicó una denuncia según la cual Flávio Bolsonaro habría prometido a la empresa editora de Veja una concesión de televisión abierta a cambio de publicar el reportaje contra Lula.

La información se basa en el testimonio de una fuente que aseguró haber recibido el relato directamente de un director de la revista.

Según el DCM, la supuesta negociación respondería al interés de la Editora Abril, propietaria de Veja, en ampliar su presencia en el sector audiovisual, y la publicación de las acusaciones habría formado parte de ese entendimiento.

La publicación también señaló que los mensajes extraídos del teléfono de Vorcaro no respaldarían las acusaciones sobre el financiamiento del documental de Lula, y recordó que Flávio sí negoció con Vorcaro recursos para la película “Dark Horse”, sobre su padre.

A su vez, el ministro de Salud, Alexandre Padilha, mencionado en las informaciones sobre las gestiones del banquero, calificó la grabación de mentira y sostuvo que su divulgación busca manipular los comicios y desalentar la participación electoral.

La Abogacía General de la Unión anunció igualmente que solicitaría la rectificación de las informaciones difundidas por Veja, y el grupo de abogados Prerrogativas pidió a la PF investigar la existencia, procedencia y contenido del archivo atribuido al exbanquero, así como posibles articulaciones para divulgar acusaciones con fines electorales.

Por otra parte, el empresario João Moreira Salles señaló en un artículo publicado en la revista Piauí que Fábio Carvalho, propietario de Veja, participó en una cena con Flávio Bolsonaro.

Diversos medios brasileños también recordaron que, en 2014, pocos días antes del balotaje presidencial de ese año, Veja publicó acusaciones contra Lula y la entonces presidenta Dilma Rousseff sobre su supuesto conocimiento de irregularidades en Petrobras.

El episodio de esta semana evidencia que, en una segunda vuelta electoral marcada por la polarización, la difusión de acusaciones no verificadas puede convertirse en un instrumento de disputa política.

Determinar si el reportaje de Veja se sustenta en pruebas auténticas o si su divulgación respondió a intereses electorales dependerá de las investigaciones y de la comprobación documental.

Por ahora, permanecen abiertas dos interrogantes: qué sustento tienen las acusaciones atribuidas a Vorcaro y quién se beneficia de su difusión en vísperas de la votación.

rc/mar

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