El pronóstico aparece en el informe económico de otoño elaborado por el Centro de Estudios de la Confederación General de la Industria Italiana (Confindustria).
La organización empresarial revisó al alza en medio punto porcentual su estimación para el presente año respecto a la previsión publicada en marzo, aunque alertó sobre la fragilidad de la recuperación.
Según el documento, el desempeño económico durante el primer semestre y las inversiones respaldadas por el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) contribuyeron a mejorar las perspectivas para 2026.
Sin embargo, el organismo prevé un debilitamiento de la demanda interna y un menor impulso de las inversiones en 2027.
Confindustria identificó el costo de la energía como la principal vulnerabilidad de la economía italiana, debido a su impacto sobre la competitividad industrial, los márgenes empresariales y el poder adquisitivo de los hogares.
El informe señaló que un aumento sostenido de los precios internacionales del petróleo y el gas podría comprometer el crecimiento previsto.
En particular, sus estimaciones indican que un precio medio anual del crudo Brent de alrededor de 126 dólares por barril en 2027 podría anular el avance del Producto Interno Bruto previsto para ese año.
La organización empresarial también advirtió que el aumento de los precios reduce la capacidad de consumo de las familias y que unas condiciones monetarias más restrictivas podrían limitar el acceso al crédito y frenar nuevas inversiones.
Según las previsiones, el consumo de los hogares crecerá 1,1 por ciento en 2026, pero su avance se reducirá a 0,5 por ciento en 2027.
El organismo atribuyó parte de la desaceleración prevista a la disminución del impulso asociado al PNRR, cuyo ciclo de ejecución está próximo a concluir, lo que podría reducir el volumen de recursos que estimula la actividad económica.
En cuanto al empleo, Confindustria anticipó una pérdida de dinamismo, con un crecimiento del número de ocupados de 0,8 por ciento en 2026 y de 0,3 por ciento en 2027.
El pronóstico también apunta a una inflación media de 3,2 por ciento este año y de 2,2 el próximo, en un escenario condicionado por la evolución de los mercados energéticos y las tensiones internacionales.
El centro de estudios destacó que la industria italiana muestra señales de resistencia gracias a las exportaciones y las inversiones en maquinaria e instalaciones, aunque la recuperación continúa limitada por los costos de producción y transporte, además de las barreras comerciales.
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