La estatal Petroecuador informó que concluyó la reparación de una tubería del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), afectada por una perforación clandestina, y que continúa las labores de contención y limpieza ambiental.
La empresa indicó que recuperó mil barriles de crudo mediante equipos de succión, aunque no precisó el volumen total derramado ni la extensión de la contaminación.
En el recinto Cupa, perteneciente al cantón Quinindé del territorio esmeraldeño, en el noroeste de Ecuador, el incidente alteró las actividades cotidianas de los habitantes, que utilizaban el río para lavar ropa, regar cultivos, dar de beber a sus animales y pescar.
Ruth Tenorio, presidenta de la comunidad citada por el portal digital Primicias, señaló que todavía se observan rastros de hidrocarburos en la corriente y que los moradores temen utilizar el agua mientras no existan garantías de que es segura.
“Es una cosa que no se puede respirar, duele la cabeza, pica el cuerpo”, relató la dirigente al describir las molestias experimentadas.
Petroecuador informó que entregó agua potable a 473 familias y aseguró que mantendrá el suministro mientras sea necesario.
La atención incluye además una brigada médica para asistir a los habitantes afectados.
“Necesitamos ser compensados porque no es primera vez que nos sucede. Esto ya van tres veces”, manifestó Tenorio.
Petroecuador atribuyó la fuga a una perforación clandestina en el SOTE, infraestructura estatal con capacidad para transportar 360 mil barriles diarios.
Inaugurado en 1972, el SOTE es, junto con el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), una de las infraestructuras que transporta el crudo ecuatoriano desde la Amazonía hasta la costa, donde se encuentran las instalaciones de refinación y exportación.
En marzo de 2025, Esmeraldas sufrió otro derrame de crudo, ocasionado por una rotura en el SOTE, y fue considerado uno de los peores desastres ambientales en la historia de ese territorio.
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