La petición fue transmitida mediante una carta de la ministra de Asuntos Exteriores y Expatriados, Afrah Al-Zouba, dirigida al secretario general de la ONU, al presidente del Consejo de Seguridad, al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja y al secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, informó la agencia oficial Saba.
En la misiva, Al-Zouba advirtió sobre el agravamiento de la crisis en la gobernación de Taiz y afirmó que el endurecimiento del asedio a la ciudad y las localidades circundantes amenaza con desencadenar una catástrofe humanitaria que afectaría a más de cuatro millones de personas, incluidos residentes y desplazados de distritos como Al-Shamayatayn, Al-Mawasit y Jabal Habashi.
Organizaciones yemeníes de derechos humanos y ayuda humanitaria acusan a los hutíes de bloquear la mayoría de las carreteras que conducen a las zonas bajo control gubernamental en la gobernación y de mantener el cerco desde el inicio del conflicto en 2015.
Según esas entidades, las restricciones dificultan la llegada de convoyes de ayuda y el abastecimiento de la población, acusaciones que el movimiento hutí niega.
La ministra solicitó presión internacional directa para levantar el asedio, abrir todos los accesos a Taiz para la circulación de civiles y suministros, y garantizar el ingreso sostenido y sin obstáculos de alimentos, combustible y agua potable.
También reclamó fortalecer los mecanismos de supervisión, documentación y rendición de cuentas para preservar pruebas de presuntas violaciones y garantizar que sus responsables respondan por ellas.
Asimismo, pidió una posición internacional clara frente a las prácticas que priven a la población civil de bienes esenciales o utilicen sus necesidades humanitarias como instrumento de presión.
Al-Zouba reiteró la disposición de su Gobierno a cooperar con Naciones Unidas, sus organismos especializados y las organizaciones humanitarias y de derechos humanos, además de facilitar información y apoyar las operaciones de asistencia para proteger a los civiles y aliviar el sufrimiento de la población.
Yemen experimenta desde julio una intensificación de las hostilidades, considerada el mayor repunte militar desde el período de relativa calma posterior a la tregua iniciada en abril de 2022.
El movimiento hutí controla Saná y otras gobernaciones desde septiembre de 2014. En marzo de 2015, una coalición militar liderada por Arabia Saudita intervino en apoyo al Gobierno yemení.
nmr/mche





