Apagones en Ecuador, ¿la historia se repite?

Quito, 15 oct (Prensa Latina) Los cortes de electricidad registrados en varias ciudades de Ecuador de forma imprevista generan hoy interrogantes sobre la preparación del país para afrontar el estiaje y evitar una crisis energética como la de 2024.

Ciudades como Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato y otras sufrieron interrupciones en los últimos días durante varias horas, a pesar de que el presidente, Daniel Noboa, aseguró que los hogares no sufrirían interrupciones del servicio eléctrico.

“Ninguna familia ecuatoriana va a tener algún corte de luz. Por más que sueñen los odiadores que haya cortes, no va a haber cortes”, prometió el mandatario el 5 de octubre a pesar de que la caída de la capacidad de generación debido a la falta de lluvias en las cuencas que abastecen las principales hidroeléctricas. Mientras tanto, el Gobierno mantiene restricciones al consumo eléctrico de grandes industrias.

Las medidas dirigidas a las empresas de alto y mediano voltaje comenzaron con desconexiones programadas de 24 horas semanales, que después se ampliaron a 48 y 72 horas.

Este jueves el Ministerio de Ambiente y Energía ordenó desconexiones industriales durante siete días consecutivos para esas compañías, lo que generó críticas debido al impacto en la producción, el empleo y las exportaciones.

Luego, el secretario de la Administración Pública, José Julio Neira, dio marcha atrás con la medida y dijo que los términos del documento eran incorrectos y las restricciones industriales se mantendrán como estaban previstos para ese sector.

La situación recuerda a la crisis energética de 2024, cuando Ecuador afrontó 89 días consecutivos de apagones entre septiembre y diciembre, con cortes que llegaron a durar hasta 14 horas diarias.

El entonces ministro de Economía y Finanzas, Juan Carlos Vega, estimó que las pérdidas económicas asociadas a aquella crisis alcanzaron el 1,5 por ciento del producto interno bruto, equivalente a unos mil 700 millones de dólares.

Actualmente, aunque no se han anunciado oficialmente cronogramas de apagones para el sector residencial, las condiciones del sistema vuelven a suscitar preocupación.

Tras lo ocurrido hace dos años, el Gobierno se fijó como objetivo incorporar mil 650 megavatios de generación térmica, pero hasta el 16 de septiembre solo 126,5 megavatios operaban comercialmente, equivalentes al 7,7 por ciento de esa meta, publicó el diario Expreso.

El analista energético Darío Dávalos advirtió que el déficit de generación podría llegar a mil 300 megavatios si no mejoran las lluvias, un escenario que aumentaría la presión sobre un sistema dependiente en gran medida de las centrales hidroeléctricas.

A las dificultades de generación se suman las denuncias por contratos suscritos para incorporar electricidad y que resultaron fallidos.

Los acuerdos con las empresas Progen y Austral Technical Management no se concretaron y la Fiscalía investiga un presunto perjuicio al Estado superior a 104 millones de dólares.

Ante ese panorama, la analista y profesora universitaria Caroline Ávila sostuvo que las autoridades conocían los riesgos y debieron prepararse para enfrentar el periodo de menor disponibilidad de agua. Ahora toca sufrir, pero sin evadir la responsabilidad que le corresponde al gobierno de Noboa, afirmó Ávila en su cuenta de X.

El mandatario anunció que el sábado 17 de octubre se realizarán trabajos de mantenimiento e inversión en las redes de transmisión y distribución eléctrica, como parte de las acciones para preparar al sistema ante los meses más difíciles del fenómeno de El Niño.

“No se pueden postergar más los apagones masivos. Este fin de semana tendremos uno, aunque el mitómano le diga al país que serán “obras de mantenimiento por el fenómeno de El Niño”, advirtió el ingeniero Alexis Sánchez.

mem/avr

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