La Oficina del primer ministro reconoció en un comunicado que los esfuerzos realizados para resolver el conflicto armado mediante el Acuerdo de Pretoria han sido frustrados por la intransigencia de los líderes del ilegal Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF) y fracasaron.
Reveló, entre otras funciones, la protección de las infraestructuras de desarrollo destruidas por la guerra, la repatriación de las personas desplazadas a sus lugares de origen, crear un entorno político estable y, en un plazo de 6 meses, llevar a cabo elecciones libres y justas.
De igual manera, en coordinación con las instituciones federales de defensa, policía y seguridad, así como con las fuerzas de seguridad de Tigray, la administración provisional creará un entorno estable desde el nivel regional hasta el kebele (municipio), la deposición de las armas por parte del TPLF y su reinserción a la vida civil.
La nueva estructura gubernamental debe basar todas sus actividades en los intereses nacionales de Etiopía, la unidad territorial y los beneficios fundamentales del pueblo tigrayano.
El Gobierno federal proporcionará liderazgo, directrices, apoyo y supervisión para todas las iniciativas que lleve a cabo.
El comunicado indicó que esta medida sigue una decisión de la Cámara de la Federación (Cámara Alta) citando el Artículo 62(9) de la Constitución y el Artículo 14(2)(b) de la Proclamación No. 359/2003 que autoriza al Consejo de Ministros a establecer una administración provisional para la región de Tigray.

Asefa Abraha Hagos asumirá como director ejecutivo de la Administración y Servicios Públicos; Tewodros Aregay Wolde-Selassie (Economía y Reconstrucción); general de Brigada Gebre-Egziabher Beyene Hailu (Seguridad y Paz); Redai Halefom Wolde-Selassie (Asuntos Políticos y Organización Pública) y Shishay Amare será el alcalde de la ciudad de Mekelle, capital del estado regional.
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