Refuerzan en Brasil acciones colectivas contra el hambre

Brasilia, 16 oct (Prensa Latina) La articulación entre agricultores familiares, cocinas solidarias y programas públicos centra hoy en Brasil las acciones para garantizar alimentos saludables y prevenir el regreso al mapa del hambre.

En julio último, la Organización de las Naciones Unidas confirmó que el gigante sudamericano mantuvo por debajo del 2,5 por ciento la proporción de población subalimentada durante los últimos tres años, indicador utilizado para evaluar su permanencia fuera de dicha clasificación.

Iniciativas comunitarias en esta capital muestran cómo la cooperación entre productores, voluntarios e instituciones contribuye a atender a personas en situación de vulnerabilidad.

Maria do Cerrado, responsable de la Cocina Solidaria Cantinho da Vovó, en Brasilia, coordina un espacio que proporciona alimentos a más de 800 personas.

Tres veces por semana, ella y otros 37 voluntarios organizan la recepción, el almacenamiento y la preparación de los productos, publicó la Agencia Brasil.

Además, el establecimiento distribuye 200 cestas básicas a familias vulnerables registradas, una labor que se amplió mediante la entrega de frutas, verduras, hortalizas y otros alimentos procedentes de la agricultura familiar.

Entre las proveedoras figura Hosana Alves do Nascimento, quien desarrolla un sistema agroforestal en Sao Sebastiao, localidad del Distrito Federal, donde cultiva hortalizas, raíces y plantas frutales en un área urbana.

La conexión entre la productora y la cocina se estableció mediante el Programa de Adquisición de Alimentos, política pública que compra productos de la agricultura familiar y los destina, entre otros beneficiarios, a las cocinas solidarias.

Lilian Rahal, secretaria de Seguridad Alimentaria y Nutricional del Ministerio de Desarrollo y Asistencia Social, Familia y Combate al Hambre, destacó que esa cooperación permite distribuir alimentos saludables en zonas donde la presencia institucional del Estado resulta limitada.

Dicha iniciativa contribuye a diversificar la dieta de quienes reciben asistencia.

Por su parte, la ministra de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar, Fernanda Machiaveli, recordó que las cocinas solidarias surgieron de iniciativas de la sociedad civil organizadas durante la pandemia de Covid-19, cuando numerosas comunidades crearon redes para atender a personas necesitadas.

En el Día Mundial de la Alimentación, que se celebra cada 16 de octubre, estas experiencias ponen de relieve la importancia de coordinar la producción, las políticas públicas y las redes comunitarias para enfrentar la inseguridad alimentaria.

A juicio de expertos, lograr la continuidad de esos esfuerzos constituye uno de los desafíos para sostener los avances alcanzados y garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y nutritivos.

ga/dsa

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