Según declaraciones difundidas por la televisión iraní, Hatami aseguró que los buques enemigos no pueden ingresar a la zona marítima del golfo de Omán y sostuvo que las fuerzas iraníes controlan los movimientos en todo el estrecho.
«Las fuerzas armadas están preparadas para cualquier guerra», manifestó el jefe militar, quien advirtió además que cualquier ataque contra la infraestructura iraní provocaría daños también a instalaciones de Israel y sus aliados.
Hatami señaló que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que sean respetados los derechos del pueblo iraní.
Asimismo, afirmó que numerosas bases militares enemigas han sufrido daños y que sus capacidades de vigilancia y monitoreo en la región se han reducido.
Las declaraciones se producen en medio de las tensiones regionales tras el inicio, el 28 de febrero, de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Teherán respondió con ataques contra territorio israelí e instalaciones estadounidenses en países árabes, algunos de ellos importantes productores de petróleo y gas.
El 18 de junio, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento e iniciaron negociaciones, pero las conversaciones fracasaron debido a desacuerdos sobre la navegación por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de energía y materias primas.
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