Tras una conversación sostenida al margen del Consejo Europeo en Bruselas, los mandatarios establecieron un entendimiento que prevé una prórroga de siete días de las restricciones italianas a los viajeros procedentes de España, con el propósito de sincronizar su vencimiento con las medidas adoptadas por Madrid.
Durante la próxima semana, los ministros del Interior de ambos países deberán evaluar alternativas de cooperación que permitan sustituir los controles vigentes.
Según la prensa local, la retirada de las medidas fue acordada por ambos mandatarios el jueves 15 de octubre, durante la reunión de los líderes europeos.
El diario italiano La Stampa interpretó la prórroga limitada como una señal de distensión después de semanas de enfrentamiento diplomático, mientras La Vanguardia, de España, destacó el compromiso de buscar mecanismos conjuntos de seguridad y cooperación fronteriza.
La controversia comenzó tras la crisis migratoria de Ceuta, en el norte de África, que llevó a Roma a restablecer controles sobre las conexiones con España.
El Gobierno de Madrid respondió con verificaciones a los viajeros procedentes de Italia, en una disputa que puso en tensión la libre circulación entre ambos países dentro del espacio Schengen.
Por su parte, el Ejecutivo de Meloni justificó las restricciones por razones de seguridad y por los riesgos asociados a los movimientos migratorios irregulares, mientras Madrid cuestionó la decisión italiana.
El acuerdo abre una vía para superar el conflicto mediante la coordinación bilateral, aunque no supone todavía la eliminación inmediata de los controles ni resuelve las diferencias entre ambos gobiernos sobre la política migratoria europea.
La evolución de las conversaciones entre los ministerios del Interior determinará si la tregua se convierte en una solución estable y permite restablecer plenamente la normalidad en las conexiones entre Italia y España.
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