Fue en la sede del Ministerio del Interior y para ello fueron censadas 13 mil 182 personas en 25 centros penitenciarios.
El estudio muestra la trayectoria de esa población en temáticas como infancia, trabajo, educación, salud y vínculos familiares, entre otras.
La consulta arrojó que el el 20,5 por ciento de los encuestados vivió en la calle de niño o adolescente, el 26,8 estuvo en el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) y el 46,4 por ciento cometió su primer delito antes de los 18 años.
Más de la mitad abandonó los estudios antes de los 15 años y tres de cada cuatro no superaron el ciclo básico de Secundaria.
La participación en cursos creció desde 2010, pero más de la mitad no accede a este derecho. Persisten desafíos en justicia, salud, trabajo, convivencia y seguridad, concluye el sondeo.
Añade que más de tres de cada cuatro reclusos creen que el Estado puede ayudarlos; piden trabajo, vivienda, educación, atención del consumo de sustancias, salud mental y revinculación familiar.
La subscretaria del Interior, Gabriela Valverde, consideró que el censo aporta evidencia indispensable para comprender la realidad penitenciaria y diseñar, implementar y evaluar políticas publicas más eficaces, integrales y humanas.
A su vez la directora del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Ana Juanche, mencionó la apertura de varias unidades penitenciarias, incluida una especializada en personas encarceladas por primera vez.
Destacó el ingreso “histórico” de funcionarios penitenciarios y la ampliación de las plazas educativas mediante nuevos programas, incluidos cursos de capacitación de ocho mil personas a través del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional.
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