Los restos, expuestos en una plaza, los cubrieron con banderas palestinas, para que sus allegados pudieran despedirse antes del entierro en el cementerio Sheikh Radwan, en la ciudad de Gaza.
Abdullah al-Majdalawi, director de Relaciones Públicas y Medios de la Defensa Civil en ese centro urbano, explicó que recuperaron los restos durante las últimas semanas entre los restos de varias viviendas bombardeadas por el ejército israelí en los primeros meses de la ofensiva.
Según el funcionario, los edificios albergaban a integrantes de unas 20 familias palestinas, algunas residentes en el lugar y otras desplazadas allí, entre ellas las familias Qassem, al-Zaytouniya, Attallah, al-Qahwaji, al-Khudari y Alwan.
El portavoz de la Defensa Civil, Mahmoud Basal, precisó que las labores de búsqueda se prolongaron durante unos 30 días y permitieron encontrar los restos de 75 personas de las aproximadamente 100 que se presume permanecían bajo los edificios destruidos.
Añadió que entre las víctimas había niños, mujeres, embarazadas y ancianos, cuyas identidades fueron confirmadas mediante la coordinación con especialistas de medicina forense.
Basal señaló que cerca de ocho mil cadáveres continúan bajo los escombros en la Franja de Gaza, incluidos unos cuatro mil en zonas bajo control militar israelí, donde el acceso de los equipos de rescate resulta especialmente difícil.
La Defensa Civil advirtió que la falta de maquinaria pesada, equipos especializados y recursos técnicos obstaculiza las operaciones de recuperación. De mantenerse las actuales condiciones, los trabajos podrían prolongarse de ocho a 10 años.
La identificación de los fallecidos constituye otro desafío ante la escasez de medios para realizar pruebas de ADN. En algunos casos, las prendas de vestir y los objetos personales permiten reconocer a las víctimas, pero otros restos continúan sin identificar.
El portavoz reclamó la entrada de equipos para análisis genéticos, suministros y personal especializado para recolectar, conservar y examinar muestras.
También advirtió sobre el riesgo de que personas fallecidas sean enterradas en fosas comunes sin haber sido identificadas, lo que calificó de catástrofe humanitaria.
La Defensa Civil pidió a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas que presionen a Israel para permitir el ingreso de maquinaria pesada y equipos de rescate, además de facilitar el acceso a las zonas donde permanecen desaparecidos.
Las labores forman parte de la segunda fase del proyecto de recuperación de cuerpos lanzado por la Defensa Civil el 19 de julio.
Según Basal, esta etapa contempla 800 horas de trabajo para buscar a personas desaparecidas bajo los escombros de 147 viviendas destruidas en las gobernaciones de Gaza, Norte y Centro, donde se estima que hay mil 72 cuerpos sepultados.
De acuerdo con organismos gubernamentales y facciones palestinas, Israel ha obstaculizado la entrada del equipo pesado y la maquinaria necesarios, contemplada en la primera fase del acuerdo de alto el fuego vigente en la Franja desde el 10 de octubre de 2025.
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