La agencia semioficial iraní Fars citó al funcionario, quien aseguró que los ataques contra esas instalaciones no afectaron las reservas estratégicas del país, pese a la intensidad de los bombardeos.
Naqdi sostuvo que Estados Unidos e Israel fueron «derrotados» por Irán y afirmó que los depósitos de misiles permanecieron intactos durante las operaciones militares.
El asesor también declaró que las fuerzas iraníes destruyeron más de 240 aeronaves y vehículos aéreos estadounidenses e israelíes desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero. Hasta el momento de las declaraciones, no había comentarios oficiales de Washington sobre esas afirmaciones.
En referencia a la posibilidad de una operación terrestre contra Irán, Naqdi aludió a las experiencias militares estadounidenses en Afganistán e Iraq y aseguró que Washington no se atreve a emprender una ofensiva de ese tipo contra la República Islámica.
La guerra comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, que, según las autoridades de Teherán, causaron miles de muertos. Irán respondió con operaciones contra Israel y contra instalaciones que identificó como objetivos militares estadounidenses en países árabes. El 18 de junio, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento e iniciaron negociaciones que posteriormente quedaron estancadas por desacuerdos relacionados con la libertad de navegación y la seguridad en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de energía y mercancías.
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