En un comunicado, la entidad expresó preocupación por la suspensión de la ayuda a cerca de medio millón de personas y alertó sobre las consecuencias para los sectores más vulnerables, entre ellos niños, mujeres, enfermos y ancianos.
La oficina calificó la medida de devastadora para la población y responsabilizó a Israel de las consecuencias humanitarias del bloqueo y de las restricciones a la entrada de suministros esenciales.
También acusó a las autoridades israelíes de utilizar los alimentos como instrumento de castigo colectivo contra los civiles palestinos.
Ante esa situación, instó a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas a presionar para que se abran todos los cruces fronterizos y permitan el ingreso de ayuda humanitaria sin restricciones ni condiciones.
Asimismo, reclamó financiación urgente para garantizar la continuidad de las operaciones del PMA y evitar que cientos de miles de personas pierdan el acceso a alimentos y otros recursos indispensables.
La oficina llamó también a los países árabes e islámicos y a la comunidad internacional a impulsar medidas para aliviar el bloqueo, establecer corredores terrestres y marítimos y facilitar la entrada de camiones con alimentos, suministros de socorro y asistencia médica.
Según los datos citados en el comunicado, el PMA redujo de 1,6 millones a 1,1 millones el número de beneficiarios de su asistencia alimentaria y monetaria en Gaza durante octubre de 2026.
El organismo de Naciones Unidas advirtió que necesita 450 millones de dólares para mantener sus operaciones esenciales en la Franja de Gaza y Cisjordania, ocupada entre octubre de 2026 y marzo de 2027.
La reducción de la ayuda ocurre en medio de una situación humanitaria crítica, pese al alto el fuego vigente desde el 10 de octubre de 2025.
De acuerdo con la Oficina de Prensa del Gobierno gazatí, los bombardeos israelíes posteriores al acuerdo causaron mil 522 muertos y cinco mil 421 heridos.
La entidad también denunció restricciones a la entrada de alimentos, medicamentos, material médico, artículos para refugios y viviendas prefabricadas.
Añadió que unos 2,4 millones de palestinos viven en Gaza, entre ellos 1,5 millones de desplazados, en condiciones extremadamente precarias.
El comunicado recordó que la ofensiva israelí, iniciada en octubre de 2023 dejó más de 74 mil muertos y 175 mil heridos, según las cifras difundidas por las autoridades gazatíes, además de una destrucción que afectó alrededor del 90 por ciento de la infraestructura civil.
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