Durante su estancia en Luanda, la mandataria sostuvo conversaciones privadas con su homólogo João Lourenço, discursó en la Asamblea Nacional y rindió homenaje al primer presidente angoleño, António Agostinho Neto.
La jefa de estado namibiana igualmente participó en la clausura del Foro Empresarial Angola-Namibia, donde abogó por la creación de alianzas que generen empleo y promuevan el bienestar de ambos pueblos.
En la ocasión, expresó su deseo de transformar la relación entre las dos naciones en una asociación estratégica y dinámica en el ámbito económico, con lo cual también las dos partes contribuirían al desarrollo regional y continental.
Nandi-Ndaitwah invitó al sector privado angoleño a invertir en su país, fundamentalmente en el sector minero, de energía y agua, agricultura, petróleo y gas, transporte y logística, y turismo.
La víspera, tras la firma de los instrumentos jurídicos de cooperación, el presidente angoleño destacó la evolución de las relaciones entre las dos naciones de una Comisión Mixta Bilateral a una Comisión Binacional, la cual dará prioridad al sector de energía y aguas para el desarrollo de proyectos de trabajo conjunto.
Resaltó la posibilidad de conectar la red energética de Angola con la red de la Comunidad de Desarrollo de África Austral, con el objetivo de compartir la infraestructura de producción energética con Namibia, Sudáfrica, Botswana, Zimbabwe y, eventualmente, con cualquier otro país que desee sumarse.
Igualmente aludió a las iniciativas angoleñas de construcción de presas de almacenamiento y canales para abastecer a la población, al ganado y a la agricultura en el sur del territorio nacional, donde las condiciones son muy similares a las del norte de Namibia.
Manifestó la disposición de compartir esta experiencia con el país vecino, así como la relacionada con la exploración y producción de petróleo, dado que recientemente Namibia se incorporó al grupo de productores de hidrocarburos.
Invitó a participar del proyecto de la refinería de Lobito, la cual una vez finalizada tendrá capacidad para procesar 200 mil barriles diarios de productos petrolíferos (diésel, gasolina y otros derivados).
“Con esta capacidad, no solo podremos abastecer al mercado angoleño, sino también atender las necesidades de los países vecinos —especialmente de aquellos que, al ser accionistas, participan en la propiedad de la refinería—, sin perjuicio de que también podamos comercializar estos productos con otros clientes en nuestra región de África Austral”, dijo.
Lourenço añadió que, al proyecto de la presa hidroeléctrica de Byanes, concebido entre las dos naciones y destinado a generar energía para el consumo de ambos países, hay que ponerle mayor empeño para convertirlo en una realidad.
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