Según la consultora Drewry, los problemas operativos registrados durante la temporada alta de 2026 evidencian la estrecha relación entre los retrasos portuarios y las alteraciones de los servicios navieros, con consecuencias para las cadenas de suministro internacionales.
En la ruta Asia-Europa, la proporción de buques que arribaron en la fecha programada disminuyó desde 51 por ciento en mayo hasta 31 por ciento en septiembre, considerando el promedio de puertos y líneas navieras, reflejó el portal Mundo Maritimo.
La situación resulta todavía más crítica al incorporar las cancelaciones de itinerarios (blank sailings), pues el porcentaje de zarpes efectivamente realizados y puntuales descendió hasta un 29 por ciento durante septiembre.
De acuerdo con la consultora, el desempeño también presentó diferencias entre operadores.
Los niveles de fiabilidad por línea naviera fluctuaron entre 19 y 38 por ciento, mientras que los blank sailings representaron entre 0 y 23 por ciento de los zarpes programados, dependiendo del operador.
Uno de los casos más representativos es el Puerto de Shanghái, donde el aumento de la congestión en los sitios de atraque, desde aproximadamente 1,6 hasta 3,9 días, coincidió con una caída de la fiabilidad de los itinerarios desde 55 hasta 10 por ciento.
Paralelamente, el indicador general de confiabilidad de los servicios Asia-Europa siguió una trayectoria descendente.
Según Drewry, los elevados volúmenes de carga incentivaron a las líneas navieras a incorporar mayor capacidad y mantener más itinerarios en curso, una estrategia comercial que pudo contribuir a intensificar la congestión.
Respecto de las perspectivas operativas, la consultora advierte que la fiabilidad de los itinerarios y la congestión portuaria probablemente seguirán siendo desafíos importantes para la industria, y existen pocos indicios de que estas presiones desaparezcan pronto.
En materia tarifaria, el Índice Mundial de Contenedores (WCI) de Drewry aumentó 3,0 por ciento semanal al 15 de octubre, hasta 4.48 dólares por contenedor de 40 pies, impulsado principalmente por la recuperación de las tarifas Asia-Europa.
Los fletes Shanghái-Róterdam subieron 6,0 por ciento, hasta tres mil 522 dólares por contenedor de 40 pies, mientras que Shanghái-Génova registró un incremento del 7,0 por ciento, alcanzando tres mil 945 dólares por contenedor de 40 pies.
En la ruta Transpacífico, Shanghái-Los Ángeles avanzó 3,0 por ciento, hasta siete mil 884 dólares por contenedor de 40 pies, mientras Shanghái-Nueva York retrocedió uno por ciento, hasta 10 mil 75 dólares por contenedor de 40 pies.
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