La salida de Rodrigo Lara, quien solo ocupó el puesto por 75 días, ocurrió después de que se divulgara un error durante en el análisis del proyecto presupuestal para el año venidero, lo cual malogró las adiciones realizadas a la ley en las plenarias.
Senado y Cámara aprobaron textos diferentes en uno de los artículos del proyecto y como no se logró la conciliación antes de la conclusión del 20 de octubre porque nadie advirtió a tiempo la incongruencia, el último de los debates en el Congreso se perdió.
Ahora, el Gobierno expedirá por decreto el Presupuesto de la manera en la que salió de las comisiones económicas conjuntas, lo cual desató un debate en la opinión pública.
Mientras unos aseguran que el propio Gobierno propició la situación para obviar los últimos cambios y aprobar vía decreto la ley, otros consideran que lo sucedido hace perder legitimidad al Ejecutivo en lo referido a sus nexos con el Congreso y constituye un revés de lo que habría sido su primer éxito en el Legislativo al lograr mayorías.
Sea como fuere, el castigo recayó sobre Lara, que será sustituido por Alejandro Ordóñez, quien era el embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
Ordoñez, de 71 años, es un abogado y político colombiano de tendencia conservadora tradicionalista y que se desempeñó como procurador general entre 2009 y 2016.
Es recordado como el responsable de la destitución e inhabilitación, en 2013, del entonces alcalde de Bogotá Gustavo Petro, lo cual desató masivas movilizaciones sociales y posteriormente revertido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
A juicio del congresista Duvalier Sánchez, el nuevo ministro del Interior es una amenaza para el diálogo y la concertación del país.
“Este nombramiento solo da muestra de la trinchera ideológica del Gobierno. No están preocupados por gobernar, están enfocados en adoctrinar. La salida de Lara del y la llegada de Ordóñez son una señal preocupante del rumbo que está tomando el Gobierno de Abelardo de la Espriella”, escribió en su cuenta de la red social X.
También recordó que, desde la Procuraduría, el nuevo ministro se opuso al matrimonio igualitario, a la adopción por parejas del mismo sexo y al reconocimiento de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal opinó que la designación revela que a la nación la gobierna “una casta extremista y corrupta, alérgica al pluralismo y a la laicidad del Estado, con una angustiante proclividad a la violencia política”.
Recordó la congresista que, siendo concejal, Ordoñez defendió el paramilitarismo porque “se ajustan a las normas de la moral social, del derecho natural y de nuestra legislación positiva”.
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