La obra, una de las joyas del ballet romántico, hará vibrar el escenario de la Sala Avellaneda del Teatro Nacional con la actuación de Viengsay Valdés y Dani Hernández en los roles de Giselle y Albrecht, acompañados por Ernesto Díaz como Hilarión y Gabriela Druyet en el papel de la Reina de las Wilis.
Con puesta en escena de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, sobre la original de Jules Perrot, Jean Coralli y la versión de Marius Petipa, la pieza regresará el domingo con Anette Delgado en el personaje principal, Ányelo Montero asumirá Albrecht, Ernesto Díaz a Hilarión y Nadila Estrada como la Reina de las Wilis.
Las funciones marcarán el reencuentro del público cubano con Giselle, luego de la exitosa gira de la compañía por escenarios de Rusia, que incluyó actuaciones en los teatros Mariinsky de San Petersburgo y Bolshoi de Moscú, precisa un comunicado difundido por el prestigioso formato.
El clásico cuenta la historia de una joven campesina que se enamora del duque Albrecht, quien se ha disfrazado de villano para cortejarla.
Aunque Giselle es consciente de que el joven no es quien dice ser, niega que pueda serle desleal y le perdona su mentira. Al final, ella pierde la razón y muere.
Debido al complejo escenario que atraviesa el país, este año no se celebrará el Festival Internacional de Ballet de La Habana “Alicia Alonso”, por lo que estas y otras presentaciones procuran compensar la ausencia de «uno de los eventos más importantes de la cultura cubana».
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